lunes, 13 de junio de 2011

Instantes agradables en la primavera de Sotoscueva

En Sotoscueva, cualquier día de primavera, puede ser una jornada cargada de hermosas instantáneas y melodiosos sonidos producidos por las numerosas y diversas aves que pupulan por los alrededores de nuestra casa. Sin ir más lejos, este último sábado fue uno de esos bellos momentos. Nada más levantarnos, cuando el sol empieza a anunciarse por el horizonte y con los ojos aún "cargados" de legañas, nos asomamos a nuestro jardín y oímos un insistente y cercano "uup-uup-upp" que proviene de un roble próximo. En una de sus ramas secas está la protagonista de estos sonidos, se trata de una bonita y estilizada Abubilla (Upupa epops).

Abubilla (Upupa epops)




Recibido el mensaje de buenos días que nos proporciona este visitante africano nos disponemos a desayunar en nuestro jardín, donde hace acto de presencia otra ave "habitual" de nuestra casa y que en primavera-verano nos acompaña durante toda la jornada: El Chochín (Troglodytes troglodytes).
Chochín (Troglodytes troglodytes)

Parece mentira que este pequeño pajarillo tenga un canto tan asombrosamente sonoro para su tamaño. Además, no cesa ni un solo instante de emitir su reclamo mientras nosotros damos buena cuenta del café y el bizcocho.

La mañana transcurre en tareas de preparación de la huerta. Este año andamos tarde con el "laboreo", ya que asuntos familiares nos han tenido en la otra punta de la península en los últimos quince días. Entre faena y faena siempre queda algo de tiempo para observar y oir los frenéticos movimientos de las aves en esta época del año en la que la crianza de la "prole" está en su momento álgido. Se pueden ver Currucas capirotadas (Sylvia atricapilla), Mirlos comunes(Turdus merula), Estorninos negros (Sturnus unicolor), Urracas (Pica, pica), Cornejas(Corvus corone), Caborneros comunes (Parus major).... Sobre ellos, se alzan y ciclean en el cielo algunas rapaces como Abejero europeo (Pernis apivorus), Aguila calzada (Hieraaetus pennatus) y los "chillones" Milanos negros (Milvus migrans).
Milano negro (Milvus migrans)
Tras las faenas agrícolas y una sabrosa comida, llega el momento del "siesteo". Cristina lo intenta echada en una hamaca en el jardín. Y digo que lo intenta, porque un gran revoloteo y la pasada veloz de un ave que se posa en un roble próximo se lo "impiden".
Gavilán común (Accipiter nisus)
El "culpable" es un macho de Gavilán común (Accipiter nisus) que no solo ha interrumpido el sueño de Cristina, sino que ha roto la paz y quietud de fringílidos, páridos, córvidos y demás seres "emplumados" que pupulan por el jardín y sus alrededores en esta hora de la siesta. La bella rapaz está atenta a todo los movimientos que se producen en la zona y permanece un rato esperando su oportunidad, permitiéndonos así hacerle una pequeña grabación en vídeo.
Cuando se ha ido el Gavilán común (Accipiter nisus), las aves vecinas vuelven a sus quehaceres y la tranquilidad vuelve momentaneamente al jardín, como así lo atestigua esta confiada Urraca (Pica pica) que no duda en usar la verja de entrada de nuestra casa como posadero.
Urraca (Pica pica)
No dura mucho la quietud. El córvido sale presurosamente hacia unos chopos próximos. Allí se le ve alterado y agresivo. La causa es la presencia de una, aparentemente, inocente Ardilla (Sciurus vulgaris) que trepa por uno de los troncos. Es probable que la Urraca (Pica pica) tenga cerca su nido y no se fie de la presencia de extraños.
Ardilla roja (Sciurus vulgaris)
Al atardecer acudimos a visitar a nuestra vecina la Cigüeña blanca (Ciconia ciconia). Cuando nos estamos acercando sorprendemos en el margen del camino a una Paloma torcaz (Columba palumbus) que busca alimento.
Paloma torcaz (Columba palumbus)
Varias "bolas" emplumadas se destinguen en el nido. Poco a poco van desperezándose y tomando forma y, ante nuestra sorpresa, vemos surgir a tres pollos que esperan la llegada de sus progenitores. Este año nuestra vecina parece que ha hecho bien los deberes y tiene tres bocas que alimentar.
Pollos de Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

Cenamos en el jardín con una agradable temperatura. El cielo está estrellado y el día se despide con otro armonioso sonido, el de las Ranas comunes(Pelophylax perezi) y las Ranitas de San Antonio (Hyla arborea) que viven en el cercano riachuelo. Nos vamos a la cama con la sensación de que la felicidad se puede sentir, con sencillez, desde un pequeño trozo de jardín en un día cualquiera de primavera en este remanso de paz que es Vallejo de Sotoscueva.

Esto ha sido todo por hoy................................amig@s


1 comentario:

Juanma Domínguez dijo...

Vamos que entre golpe y golpe de azada no se os ha escapado ni un emplumado. Una entrada preciosa con buenas fotos y transmitiendo la quietud del lugar en vuestra narración. Me ha encantado la foto de la urraca.

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