domingo, 14 de febrero de 2010

Holanda. Escapada invernal (06-08/02/2010)

Este viernes pasado partimos hacia Holanda un grupo de intrépidos pajareros (José Pedro Portillo, José Gómez Aparicio, David González Ortega y el que escribe) con la intención de degustar alguna de las especies que nos depara esa tierra en estas fechas invernales. Los objetivos eran ambiciosos aunque en esta ocasión las condiciones meteorológicas no jugaron de nuestra parte.

El sábado por la mañana salimos hacia Strijen donde se había citado la presencia de ánsar chico de forma regular los días precedentes. Al llegar allí una cerrada niebla impedía cualquier observación a más de 50 metros por lo que la mayor parte de los gansos quedaban fuera de nuestro campo de visión. Recorrimos pistas y observamos algunos bandos cercanos con la gran fortuna de dar con una barnacla cuellirroja gracias al ojo de lince de David.

Fotos 1-3. Barnacla Cuellirroja (Branta ruficollis).

Además localizamos una barnacla cariblanca anillada con sendas anillas de colores en ambos patas (Dcha: “9” negro en anilla amarilla, Izda: “3” blanco en anilla verde).

Foto 4. Barnacla Cariblanca (Branta leucopsis) anillada.

La niebla no levantaba y ante las limitaciones que eso suponía decidimos salir hacia Yerseke Moer donde se había citado ánsar de Ross a probar fortuna. La niebla era tan cerrada como en Striijen de modo que revisamos los bandos cercanos de barnaclas cariblancas y ánsares caretos que podíamos ver. No hubo suerte y no dimos con el ánsar de Ross. Frustrados por la niebla subimos a buscar la oropéndola de Baltimore (Icterus galbula) a Oudorp. Esta ave neártica se estaba viendo en una conífera junto a unas casas unifamiliares del pueblo. Llegamos bastante tarde. La luz era muy tenue a lo que ayudaba el cielo cubierto. Impacientes por el poco tiempo disponible José Pedro y David se dejaron llevar por su “trackpoint” hasta otro árbol del mismo pueblo. Mientras tanto unas vecinas nos confirmaban a José y a mí que estábamos en el lugar correcto después de bromear con que su gato se había comido al “little bird”. En ese lapso de tiempo hizo acto de presencia la oropéndola que muy brevemente llegó al árbol y se marchó. José la disfrutó unos instantes y yo, que andaba rebuscando en un canal helado cercano, no más de 30 segundos. Desapareció por encima de un tejado y no la volvimos a ver. No dio tiempo ni a una FTEI, pero se pueden ver fotos del bicho en el siguiente enlace.

http://waarneming.nl/soort/view/1590

El domingo cambiamos radicalmente de tercio. La noche anterior habíamos leído noticias sobre la presencia de una cerceta del Baikal y de un macho de serreta capuchona y nos lanzamos al “tachotéo”. A primera hora de la mañana nos acercamos al bosque en Sallandse-Heuvelrug. En un enorme claro en medio del bosque se suele localizar el gallo lira y lo hubiéramos hecho si hubiéramos tenido más tiempo o algo de suerte. Paseamos un poco por la zona envueltos en la bruma de la mañana. Empezábamos como habíamos terminado el día antes. De vuelta al coche un ratonero sobrevoló la zona dándonos la sensación de ser un ratonero calzado pero fue de forma tan fugaz que nos quedamos con la duda razonable. No dábamos una a derechas y nos fuimos a por un bicho fácil para subir la moral de la expedición. En uno de los canales del pueblo de Almelo se había aquerenciado una cerceta del Baikal de origen presumiblemente salvaje.

Fotos 5-6. Macho de cerceta del Baikal (Anas formosa).

Era el ave de moda en Holanda y decenas de ornitólogos se citaban en el lugar. La disfrutamos como Dios manda y con ánimos reforzados marchamos a buscar el macho de serreta capuchona a Oene. Recorrimos arriba y abajo el canal donde se había visto, una y otra vez, hasta que al final la encontramos. “Gallina” o no, aunque parece que sí porque debe estar anillado, el bicho era muy guapo y todos nos alegramos al dar con ella.

Fotos 7-8. Macho de serreta capuchona (Lophodytes cucullatus).

Parecía que la suerte empezaba a cambiar. Mientras buscábamos la serreta nos encontramos con la primera serreta chica del viaje y al menos 5 porrones osculados.

Foto 9. Macho de porrón osculado (Bucephala clangula).

La tórtola oriental era uno de los objetivos que todos teníamos marcados en este viaje. Había que hacer muchos kilómetros hasta el pueblo de Wergea pero no podíamos dejar pasar la ocasión. En una zona arbolada rodeada de casas de ese pueblo se habían dado todas las citas y allí nos plantamos todos a buscarla. No nos llevó mucho tiempo dar con ella y pudimos disfrutarla durante la media hora que estuvimos confirmando uno tras otro todos los detalles diagnósticos de la especie.

Fotos 10-12. Tórtola oriental (Streptopelia orientalis meena).


Vídeo 1. Tórtola oriental (Streptopelia orientalis meena).


A la salida del pueblo un grupo de grajas se alimentaban en unas campas. Bajamos hacia el Sur dirección a Zuiderdijkweg. Allí se había visto un enorme bando de 10000 ansares campestres. De camino hicimos una breve parada en la zona norte del dique Afsluidjk que separa el Waddenzee del mar interior Ijsselmeer. En el Waddenzee descansaban miles de anátidas entra las que destacaban un grupo de unas 100 serretas medianas formado tanto por machos como por hembras. Al llegar a Zuiderdijkweg sólo localizamos algunas barnaclas canadienses pero ni un sólo ánsar campestre. Un juvenil de ratonero calzado nos compensó el viaje hasta allí y por fin algunos pudimos tachar la especie.

Fotos 13-14. Juvenil de ratonero calzado (Buteo lagopus).

Al recorrer el dique Afsluidjk contemplamos el Ijsselmeer que estaba helado en casi su totalidad.
Foto 15. Ijsselmeer helado.

Sólo algunas zonas de reducida extensión permanecían libres de agua y allí se hacinaban grandes números de anátidas.

Foto 16-17. Jose y Jose Pedro apurando el día.
Volvimos a la parte Sur del canal donde disfrutamos del momento más espectacular del viaje. Desde el aparcamiento pudimos observar un enorme bando de serretas chicas formado por entre 800-1000 ejemplares con muchísimos machos, algo más lejos unas 150 serretas grandes y unos 30 porrones osculados entre otras cosas.

Fotos 18-19. Serretas chicas (Mergellus albellus).
Encantados por la impresionante visión marchamos a tomar un chocolate caliente que ya nos iba haciendo falta.

Foto 20. David y yo disfrutando de un chocolate caliente.

El lunes regresamos a los lugares donde el primer día habíamos intentado el ánsar de Ross y el ánsar chico con mucha mejor visibilidad. En Yerseke Moer se nos volvió a escapar el ánsar de Ross. Había bandos de miles de barnaclas cariblancas y varios cientos de ánsares caretos que al alzar el vuelo llenaban el cielo como estorninos de tamaño XXL. Entre todos éstos pudimos localizar 2 ánsares campestres (bimbo personal) y 2 ánsares caretos con collares de color (verde con código negro “H-84” y “H-85”).

Foto 21. Barnaclas cariblancas (Branta leucopsis).

Foto 22. Ánsares caretos con collar (Anser albifrons).

En Strijen la visibilidad era mucho mejor.

Foto 23. Garza real (Ardea cinerea).

Foto 24. Liebres Europeas (Lepus capensis).

Recorrimos la zona hasta que tuvimos que marchar al aeropuerto sin suerte con los Ansares Chicos. No obstante encontramos otros gansos interesantes como unas 15000 Barnaclas Cariblancas, 10 Barnaclas Canadiense nominales, 4 Branta hutchinsii (con éstas no nos ponemos de acuerdo en la identificación. Personalmente creo que podría tratarse dealgún híbrido con Barnacla Cariblanca ya que presentan el pecho oscuro y contrastado con el vientre) , 2 Gansos del Nilo y 1 Ansar Careto con collar de color (negro con código blanco “M-91” ).
Foto 25. Ánsar Careto con collar (Anser albifrons).

Fotos 26-28. ¿Branta hutchinsii o híbridos?.

Además en la misma zona dos gaviotas argénteas anilladas en Holanda (1: anilla verde pálido en tibia derecha con código negro “SX” y anilla metálica en el tarso izquierdo. 2: anilla naranja en pata izda con código "K6").

Foto 29. Gaviota argéntea (Larus argentatus) anillada.

En total recorrimos unos 1400 kilómetros, compartido anécdotas divertidas, anocheceres decibélicos, cenas maratonianas, desayunos opulentos, comidas escasas, siestas en la carretera y otras cosas que no todo en la vida son pájaros. Llegó la hora de partir con bastantes deberes pendientes para justificar una futura visita a Holanda.

4 comentarios:

Jose Mari dijo...

Demostrado, para ver anátidas raras hay que ir a Holanda.
Impresionantes grupos y especies. Lástima que por esas latitudes la luz es mas bien escasa y encima con esa niebla pertinaz, para ver poco y fotografiar menos.
Bueno, lo importante es que lo habeis padado de miedo y habeis bimbado. Enhorabuena.
Un saludo

Juanma Domínguez dijo...

Ya me estaba impacientando esperando esta entrada sobre la visita relámpago a Holanda. Veo que disfrutasteís de lo lindo, y que dejasteís deberes por hacer, para tener que volver.

Saludos.

juankar dijo...

Impresionantes los machos de serreta chica, del ratonero que decir, insuperable FTEI. Otro viaje para dar envidia, seguro que algún día repetiras y quizas pueda acompañarte.

saludos Juankar.

Manuel Estébanez Ruiz dijo...

Qué envidia!!!!!!!!!!

A pesar del tiempo merece la pena muy mucho.

Bonito reportaje.

Saludos desde Campoo

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