viernes, 10 de julio de 2009

VIAJE ORNITOLÓGICO A POLONIA (5ª Jornada)

VIERNES, 15 DE MAYO DE 2009. LAS SORPRESAS QUE NO CESAN: CASTOR PARA INICIAR EL DIA Y CARRICERINES CEJUDOS AL OCASO

Hoy vamos a visitar diferentes puntos de las Marismas del Biebrza. El Parque Nacional de las Marismas del Biebrza fue creado en 1993 sobre una superficie de 1160 km cuadrados de la cuenca del río Biebrza. Este espacio incluye bosques pantanosos, dunas, carrizales y herbazales. Para poder acceder al Parque Nacional es necesario sacar un permiso que expiden en el Centro de Interpretación ubicado en la población de Osowiec. En este centro, y después de obtener el pase necesario para movernos ese día por el Parque Nacional, vemos algo muy curioso: en el tejado y aleros del edificio hay colocados unos hierros con forma de pincho para así impedir la nidificación de Cigüeñas y Golondrinas (sin comentarios...). Por los jardínes de las casas circundantes se movían Papamoscas gris (Muscicapa striata) y Gorrión molinero (Passer montanus) y los frutales eran visitados por Verderón común (Carduelis chloris), Verdecillo (Serinus serinus) y un grupo de ruidosos Carboneros comunes (Parus major).


Vamos a hacer un recorrido por una zona de la marisma. En los campos de cultivo de los alrededores planean Aguilucho cenizo (Circus pygargus) y Cigüeña negra (Ciconia nigra). Un Busardo ratonero (Buteo buteo) está atento a posibles presas encima de un poste eléctrico. Sobre los cultivos vemos Avefría europea (Vanellus vanellus), Zorzal real (Turdus pilaris), Lavandera blanca (Motacilla alba), Lavandera boyera (Motacilla flava) de la subespecie flava. En los arbustos los Trigueros (Emberiza calandra) cantan sin cesar y encima de la estaca de un cercado hay un bonito Alcaudón norteño (Lanius excubitor). En una linde del camino vemos pastar majestuosa y pausadamente a una preciosa hembra de Corzo (Capreolus capreolus).

Corzo (Capreolus capreolus). Foto Álvaro Rodríguez Pomares



El sendero está surcado por una pasarela de madera que recorre una parte de la marisma dentro del Parque Nacional. Hay un gran bullicio en el carrizo producido, como no podía ser de otra forma, por Carricero común (Acrocephalus scirpaceus) y Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus). Escuchamos insistentemente aunque no se deja ver a un ejemplar de Polluela pintoja (Porzana porzana), si se deja ver en cambio su pariente la Gallineta común (Gallinula chloropus). Nuestro guía, Félix, camina unos pasos por delante nuestro, siempre atento a cualquier sonido o indicio que delate la presencia de la fauna que habita esta zona de la marisma.


Féliz sobre la pasarela. Foto Ricardo López

Sobrevuelan el carrizal en busca de presas una pareja de Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), mientras nosotros nos entretenemos con algunas libélulas que descansan sobre la flora que jalona el recorrido.

Gomphus vulgatissimus
Félix nos enseña un nido de Pájaro moscón (Remiz pendulinus). Observamos como el macho se afana en la finalización del nido para posteriormente ofrecérselo a la hembra y si es del agrado de ésta, iniciar la reproducción. Detrás nuestro se oye el canto de un Ruiseñor ruso (Luscinia luscinia), se mueve entre la masa arbustiva pero en esta ocasión logramos echarle el ojo y sacar una foto testimonial a esta esquiva especie.
Ruiseñor ruso (Luscinia luscinia). Foto Álvaro Rodríguez Pomares
Cuando estamos llegando hacia el final del recorrido vemos más libélulas acompañadas de bonitas mariposas que lucen sus espectaculares dibujos y colores.


Araschia levana
Cuando estamos a punto de subir al autobús para desplazarnos hacia otra zona de la marisma, Félix nos avisa de la presencia de un Castor (Castor fiber) que está encamado en un riachuelo. Por fin podemos ver a este esquivo mamífero. Pero ésto no es todo, a nuestras espaldas aparece un simpático Armiño (Mustela erminea) que hace varias entradas y salidas del bosque como si quisiera reclamar un poco de nuestra atención. Félix nos muestra hasta donde puede llegar la voracidad del Castor (Castor fiber) como bien reflejan estas dentelladas en la pasarela que atraviesa la marisma.
Efectos de los castores. Foto Ricardo López
Nos dirigimos al pueblecito de Brzostowo donde hay un pequeño observatorio elevado. Cuando llegamos hay un grupo de ornitólogos holandeses. En un primer vistazo vemos Agujas colinegras (Limosa limosa), Chorlitejos chicos (Charadrius dubius), Charrancitos (Sterna albifrons), Charrán común (Sterna hirundo), Andarríos chico (Actitis hypoleucos) y un grupo de Cisnes vulgares (Cygnus olor) entre los cuales hay uno anillado y que por supuesto es descubierto por nuestro “caza anillas” Juanma. El Cisne vulgar (Cygnus olor) fue anillado en Pest (Hungría) el 12 de Enero de 2006.
Cisne vulgar (Cygnus olor) con collar amarillo 51JJ
En la zona hay un lek de Combatiente (Philomachus pugnax), con bellos y variados ejemplares masculinos que se enzarzan en alguna pequeña disputa aunque la época de peleas ha finalizado ya.
Combatiente (Philomachus pugnax) macho nº1
Combatiente (Philomachus pugnax) macho nº2
Las hembras de este especie son más discretas en cuanto a colorido y se alimentan con tranquilidad, ajenas a la tensión de los machos.

Combatiente (Philomachus pugnax) hembra
Salta la sorpresa. Entre un Andarríos grande (Tringa ochropus) y un Andarríos bastardo (Tringa glareola) otro limícola capta nuestra atención. Se trata de un Correlimos de Temminck (Calidris temminckii). Esta especie está de paso en Polonia. Cuando lo estamos observando vemos que la mayor parte de las limícolas (él incluído) se levantan alborotados. La causa de este jaleo es un Halcón peregrino (Falco peregrinus) que como una flecha se lanza contra ellos provocando que solo los Cisnes vulgares (Cygnus olor) permanezcan en su sitio. Al rato volvemos a localizar al Correlimos de Temminck (Calidris temminckii), nueva sorpresa, es otro ejemplar distinto al que veíamos antes del ataque del Halcón peregrino (Falco peregrinus).
Correlimos de Temminck (Calidris temminck) en plumaje nupcial
Nos dirigimos a comer a un coqueto bar de carretera, desde la terraza podemos contemplar los vuelos sobre el riachuelo del Fumarel cariblanco (Chlidonias hybridus), una Garza real (Ardea cinerea) pescando, varias Cornejas cenicientas (Corvus corone cornix) en los campos y con cara de asombro vemos como un Picamaderos negro (Dryocopus martius) cruza por encima de nuestras cabezas para perderse en el bosque.
Vamos a otra zona con una pequeña caseta-observatorio desde donde se domina otra parte de la marisma. Allí podemos ver Cisnes vulgares (Cygnus olor), Fumarel común (Chlidonias niger) y Fumarel cariblanco (Chlidonias hybridus), junto a algún individuo de Fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus). En la lejanía divisamos un grupo de Combatientes (Philomachus pugnax) junto a seis Garcetas grandes (Casmerodius albus). Nueva sorpresa, al ladito nuestro en un prado junto al observatorio emergen dos cabecitas de una, por nosotros, esperada especie. Se trata de la Perdiz pardilla (Perdix perdix), que parece ser relativamente abundante por esa zona.
Perdiz pardilla (Perdix perdix) macho
Con la alegría en el cuerpo nos dirigimos a una zona de la marisma donde está la mayor colonia de Fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus). Por el camino y desde el autobús divisamos más ejemplares de Perdiz pardilla (Perdix perdix). Cuando llegamos a la zona de los Fumareles aliblancos (Chlidonias leucopterus) aquello es un hervidero de individuos de esta especie que se mueven por todas partes, algunos hacen descansos en su trajinar en busca de insectos.
Fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus)
El Avetoro común (Botaurus stellaris) emite su peculiar sonido sin cesar, también en esta zona de la marisma podemos escuchar el canto de la Polluela pintoja (Porzana porzana), dos Cisnes cantores (Cygnus cygnus) cruzan un cielo surcado por decenas de Fumareles aliblancos (Chlidonias leucopterus) que hacen pasadas sin cesar sobre nuestras cabezas.

Fumarel aliblanco (Chlidonias leucopterus) en vuelo. Foto Ricardo López
El día va tocando a su fin pero aún nos aguarda una nueva especie: el Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola). Nos dirigimos a una zona de la marisma ocupada por una gran masa de pastizal por el que nos movemos a traves de una pasarela. En el inico de la pasarela vemos un grupo de bonitas plantas acuáticas que captan nuestra atencion.
Menyanthes trifoliatum
Como hemos comentado anteriomente en un extenso pastizal se encontraba la pasarela con varios descansos antes de llegar a la plataforma final. La gente iba de un descanso a otro según el grupo anterior los iba dejando libre hasta llegar a la plataforma final. Nada que ver con la educación que podemos ver en España en el uso de los observatorios. Esto fue impactante, pero no era lo que buscabamos así que tras un pequeño comentario, nos pusimos a buscar al Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola), que no tardo en dejarse oir y ver.
Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola)


Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola)

También había Bisbita pratense (Anthus pratensis), Mosquitero musical (Phylloscopus trochilus) y bastante Escribano paluste (Emberiza schoeniclus). Por el cielo cruzaban raudas y emitiendo su chillido característico las Agachadizas comunes (Gallinago gallinago). Varios Carricerines comunes (Acrocephalus schoenobaenus) se mostraron confiados pudiendo así todos los allí presentes ver las diferencias con su “primo” cejudo.

Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus). Foto Álvaro Rodríguez Pomares
En total vimos hasta seis bonitos ejemplares de Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola) que hicieron nuestra delicias. Los pudimos observar tanto elevándose en el carrizo quedándose reclamando en la punta, como entonando su canto en el suelo acompañados de algunos individuos de Buscarla pintoja (Locustella naevia).


video
Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola). Vídeo Cristina Negueruela
Con la contemplación de esta bonita especie finaliza esta penúltima jornada en las Marismas del Biebrza. Volvemos contentos a la casa rural en busca de una reponedora cena. Los objetivos se van cumpliento. Hoy el día ha sido intenso tanto en mamíferos como en lo que a aves se refiere. Mañana nos espera nuestro último pícido y alguna sorpresa.
vpem

1 comentario:

MIQUEL SASTRE dijo...

polonia ala vista de vuestro trabajo debe de ser un lugar muy bueno para fotografiar la vida salvage. un saludo y felicidades por vuetro trabajo

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